En la tradición astrológica persa, estas cuatro estrellas eran consideradas guardianes de los puntos cardinales: Aldebarán vigilaba el Este, Régulo el Norte, Antares el Oeste y Fomalhaut el Sur. Cada ~2160 años, una de ellas coincidía aproximadamente con un punto equinoccial o solsticial, y la época recibía su nombre.